El creador frente al CCTV


Por Elkin Calderón

Debido a la proliferación de cámaras de seguridad y de sistemas de vigilancia, (especialmente tras el 11 de Septiembre) la mirada artística y documental se interesa sobremanera en el CCTV y se dirige entonces en dos direcciones diferentes: una nos alerta de los peligros de una sociedad tipo Gran Hermano, la otra, vinculada con el videoactivismo, se presenta como práctica subversiva.

“La ceguera está en el centro del dispositivo de las próximas ‘maquinas de visión’,
y la producción de una visión sin mirada no es en sí misma más que la reproducción
de un intenso enceguecimiento que se convertirá en una última forma
de industrialización de la no mirada”
Paul Virilio

Lo primero a considerar es el uso del video como herramienta de vigilancia y de control. Hoy su uso y ‘desarrollo’ en este campo nos parecen algo usual y la cámara de vigilancia se ha convertido lentamente en parte del ‘mobiliario’ citadino. Hemos pasado de un estado de paranoia inicial, a uno de apatía generalizada frente a la multiplicación desbordada de éstas máquinas que nos observan. Edificios contemporáneos de acabados planos y transparentes traen consigo o incorporan estas pequeñas prótesis a sus esquinas, sus entradas, salidas, garajes y puertas. Las calles y avenidas aprovechan sus postes y sus cornisas para ubicar estratégicamente las cámaras de vigilancia. Tanto en espacios públicos como en ámbitos mas privados- empresas, restaurantes e incluso escuelas y hogares-, las cámaras de CCTV (Circuito Cerrado de Televisión) parecen ubicarse dentro de lo que podríamos llamar un ‘mal necesario’ de nuestros días.

La situación va lentamente bordeando el absurdo hasta el punto de encontrarnos con anuncios publicitarios como éste:

Ahora ya puedes ir a mirar televisión a leer un libro  o quizás a cocinar tranquila  mientras tu niño duerme o juega en su propia habitación y no le quitarás los ojos de encima. ¿Cómo? Con la Teddy Cam un sistema de monitoreo escondido dentro de un oso de peluche cuya cámara se encuentra estratégicamente ubicada en la nariz del animalito y utilizando un transmisor de 2.4 Ghz para enviar señales de video al receptor conectado a un aparato de televisión. Las imágenes serán en blanco y negro pero una buena noticia es que gracias a que sólo requiere un nivel mínimo de brillo de 0.5 lux podrás observar situaciones con muy poca luz.

No es raro entonces que con estas particularidades, tanto a nivel de imagen y estética, pero sobre todo por su implicación política y significación con respecto a la imagen y a lo que éstas ‘traducen’ de nuestra sociedad actual, la cámara de seguridad haya  estado en la mira de artistas y creadores contemporáneos.

Rewind the tape
Si echamos una ojeada atrás en la historia de la imagen en movimiento, nos damos cuenta de cómo el vídeo surge ligado a la televisión, básicamente como un ayudante de ésta que luego va cogiendo vida y forma propia (el vídeo se encuentra en un continuo proceso de mutación), y es utilizado luego en otras áreas y disciplinas: artística, bélica, científica, etc. Es importante observar cómo es una tecnología que nace en un campo y luego se dirige a otros como el militar o el de la vigilancia, a diferencia de tecnologías mas actuales, como Internet, que tienen sus orígenes en el campo de la estrategia bélica  y militar y desde allí se expande a otras aplicaciones y disciplinas.

En el campo de la creación artística, específicamente del vídeo-arte, el primero en trabajar el tema de las cámaras y circuitos de vídeo vigilancia fue el alemán Michael Klier. El artista lanza el dardo en los tempranos años 80 sobre lo que sería una percepción del mundo (vigilante) asistida por una pantalla de televisión. Klier se dedicó a recopilar imágenes captadas por las CCTV de su país y las montó una tras o otra hasta lograr un vídeo collage llamado Der Riese de 81 minutos, reforzado por una composición sonora acertada y tristemente desesperanzadora: “Der Riese is drawn from a spectacle produced without a cameraman or director, with neither script nor actors, for a spectator who is less a voyeur than a cop”.

Antes de Klier cabe nombrar también al video artista Dan Graham, que en la Bienal de Venecia en 1976 presentó un trabajo que  consistía en un monitor de video que mostraba lo que había sucedido en un espacio adjunto 24 horas antes. Trabajo premonitorio de características diferentes pero que iba preconizando lo que  vendría a ser un mundo vídeo vigilado 24 horas al día.

El creador alemán Harun Farocki merece especial atención. Su trabajo experimental y trasgresor se debate entre el cine documental, el ensayo y la instalación museística, sin poder llegar a catalogar  claramente sus más de 90 obras. Uno de sus intereses ha sido la imagen y su relación con la tecnología y, en concreto, con la de la guerra. El alemán, al igual que Paul Virilio, habla de la imagen ciega y revela impresionantes imágenes de una cámara que  graba desde la cabeza de un misil todo su recorrido hasta  llegar y golpear su  ‘objetivo ‘, momento en que naturalmente la pantalla se va a negro. Inevitablemente cuando se ven éstas imágenes se recuerda a Dziga Vertov y su romántica idea del cine-ojo y de la cámara de cine como un ojo fílmico más perfecto que el ojo humano ‘capaz de explorar el caos de los fenómenos visuales que llenan el universo’.

Farocki nos  muestra cómo la tecnología, la industria bélica y la imagen van de la mano en nuestros días y si Vertov lograba planos excepcionales por su creatividad visionaria, hoy cámaras si operario, sin ‘camera man’, máquinas de visión de guerra, son las encargadas de producir imágenes que resultan perturbadoras y que Farocki acertadamente analiza y pone a consideración. Uno de sus filmes paradigmáticos en este sentido es I Thought I was Seeing Convicts (2001). En esta pieza nos muestra imágenes de una prisión de alta seguridad en Corcoran, California. Una cámara de seguridad nos enseña  un patio donde los prisioneros se ven involucrados en un pelea, las cámaras de seguridad desde todos los flancos observan y son testigos de lo que pasa hasta que los guardias disparan balas de goma. Farocki enfatiza la relación entre el que dispara y el que filma (shot).

En Eye Machine I, II y III, del 2002, Farocki reutiliza material audiovisual de origen militar y del sector civil, mostrándonos cómo la imagen se genera a partir de ojos lectores u ojos-máquinas, scanners, programas o softwares y que vienen a dar una propia percepción del mundo, pero que a su vez manejan o enseñan códigos que los ciudadanos acaban entendiendo y suponiendo como ‘reales’.

 

Gran Hermano y Flia
Es debido a la proliferación de cámaras de seguridad y de sistemas de vigilancia, (especialmente tras el 11 de Septiembre) que la mirada artística y documental se interesa sobremanera en el tema y se dirige entonces en distintas direcciones. Por un lado aparecen una serie de documentales que ponen  de manifiesto los peligros de una sociedad tipo ‘Gran Hermano’, basado en la idea de vigilar y ‘ver’ sin ser visto como principio básico. Esta noción enfatiza la idea de Panóptico como modelo social, de la que habla Foucault, y se centra en el riesgo que supone la pérdida de la noción de privacidad e intimidad y el cambio hacia una sociedad dominada por la paranoia y sospecha estatal.

Son ejemplo de éste tipo de documentales los realizados en el Reino Unido, (nada raro si se tiene en cuenta que es el país con mayor número de cámaras de vigilancia del planeta): Suspect Nation de 47minutos del 2006 realizado por Channel Four, Every Step you Take del austriaco Nino Leither de 62 minutos hecho en el 2007, el documental animado Big Brother State (David Schart, 2007), el documental francés Big Brother City (2007), también acerca de Londres. En España por su parte, alumnos del Master en Documental de la Universidad Autónoma de Barcelona, realizan en el 2007, OP.1207-X. 10 historias de una sociedad vigilada, y premiado como mejor guión en la sección Nueva Autoría del Festival Internacional de Cine de Sitges 2007.

Otra directriz que toma el tema de la video vigilancia y los circuitos de CCTV proviene del activismo, y allí entra en acción directa el acto artístico-subversivo frente a la cámara, o frente al sistema de seguridad, como muestra reaccionaria y desacuerdo a las políticas de vigilancia. Dentro de éstos grupos se ubican los SCP (Surveillance Camera Players) de Nueva York, establecidos desde 1996, quienes hacen performances, caminatas, actos y tours frente a cámaras de vigilancia, disfrazados o con avisos en contra de una sociedad vigilante. Los SCP tienen el valor agregado de utilizar las mismas cámaras de seguridad para actuar frente a ellas y poner de manifiesto su desacuerdo. El medio es el mensaje como diría McLuhan.

Otro ejemplo son el grupo Free-Media establecido en Inglaterra, y una de sus ramas principales MediaShed. Éste funciona como un laboratorio de ideas y de creación, sin ánimo de lucro y en favor del intercambio no monetario de conocimiento, del reciclaje y de la reutilización de equipos y tecnología digital (incluyendo freeware, dominios públicos de Internet, etc.). Los miembros de MediaShed proponen usar artísticamente y como forma de resistencia equipos tecnológicos en favor del re-diseño y la crítica social.
MediaShed propone actos o proyectos concretos como el llamado Video Sniffin (del inglés sniff que traduzco como husmear, en este caso lo que no es permitido, como quien se entromete y huele cosas que no le incumben) y que se burla de manera inteligente de los circuitos de CCTV, e invita a sus miembros o gente del común a hacer películas mediante esta ‘técnica’, que consiste en interceptar la señal de las cámaras de seguridad de tecnología wireless, por medio de un receptor (que cuesta 30 euros y se consigue en cualquier tienda de eléctricos), una batería de 12 voltios y una cámara de video que sirve de capturadora de la señal, para luego ‘ir de paseo’ interceptando o pescando señales en el aire, y si se quiere, realizar algún performance o acto dentro del local o establecimiento dejando registrado y al descubierto las fisuras de las tecnologías de vigilancia. De ésta manera salen a flote nuevas lecturas y juegos dialécticos en el que al aparato encargado de vigilar se le usurpan las imágenes para ser usadas con otro fin. Se pueden descargar ejemplos de video sniffin en su sección de proyectos:
http://mediashed.org/videosniffin

En el campo del arte, en el 2007 el proyecto SVEN: Surveillance Video Entertainment Network presentó en el Whitney Museum  de Nueva York su video-instalación SVEN v 2.0 que a partir de tecnología digital usaba cámaras de vigilancia unidas a un computador para detectar supuestos ‘Rock Stars’ que se encontraran dentro del mismo público asistente a la sala, parodiando las políticas y tecnologías CCTV, capaces de detectar posibles comportamientos extraños y posibles terroristas o ‘indeseables’.

En España también en el 2007 se desarrolló la exposición Panel de Control. Interrputores Críticos para una Sociedad Vigilada, en el Centro de las Artes de Sevilla dentro  del marco del Noveno Festival Audiovisual Zemos98. Allí, además de debatir, estudiar el tema y poner sobre el tapete la situación, se mostraron video-instalaciones y videos como el de Luis André llamado Kutxabeltza, hecho a partir de imágenes de las cámaras de tráfico en Bilbao. El libro completo con ponencias y el catálogo se encuentra disponible en la web de Zemos98.

Dentro del cine independiente cabe destacar la película Red Road, ganadora del premio del jurado en Cannes en el 2006, dirigida por la cineasta Andrea Arnold y que forma parte del proyecto Advance Party del director Lars Von Trier. En ésta la protagonista es una operadora de cámaras de vigilancia que por medio de las mismas descubre a un antiguo ex-convicto con el que  la une una extraña relación. En este amplio espectro y maneras de afrontar y estudiar la video vigilancia, y desde disciplinas que cada día difuminan más sus fronteras cabe anotar la película híbrida Faceless (2002-2007) de la austriaca residente en Inglaterra Manu Luksch, que basa su trabajo en el “Manifiesto para los cineastas CCTV. El cineasta como ser simbiótico: infecciones oportunistas de los aparatos de vigilancia’. Manifiesto que ella misma escribe y que aboga por el uso del material registrado por cámaras de vigilancia y el respeto a las leyes de Protección de Datos a la hora de hacer una película, entre otros. Mediante el uso aplicado de la ley es como Luksch encuentra que existen leyes en el Reino Unido que le permiten a los ciudadanos requerir y usar imágenes donde éstos han quedado registrados, con la condición de que si aparecen más personas, y para proteger la intimidad de éstas se borre o elimine la cara de aquellos. De esta manera nace Faceless, una película de ciencia ficción que requirió 5 años de recopilación de material, permisos esquivos y trabas por parte de los dueños de las empresas y compañías, quienes por ley debieron dar acceso a los bancos de imágenes donde Mano Luksch, que es la protagonista del film, había quedado registrada. En Faceless, Manu Luksch encarna a una periodista en el año 2055 que descubre un día que tiene rostro, cosa impensable pues debido a la intromisión de cámaras de circuitos cerrados, para tal fecha, el concepto de intimidad y privacidad ha desaparecido y los ciudadanos no poseen un rostro identificable (Ver trailer). Luksch y su equipo debieron dibujar círculos y óvalos en las caras de las otras personas que aparecían en las tomas; trabajo minucioso y cuadro a cuadro que saben además estéticamente aprovechar muy bien.
De todo el discurso contemporáneo acerca de la video vigilancia, Luksch saca lo mejor de éste (sus imágenes) y se ubica dentro del sistema en sí, inmersa en éste. Si el Estado, las compañías o empresas tienen derecho a grabarnos, nosotros tenemos derecho a ver y usar lo que se graba de nosotros. Bajo esta premisa y respaldada en la ley la directora se lanza a desarrollar esta historia de ciencia ficción, en la que saca provecho del principal límite que pone la ley, y es la de borrar la cara del resto de personas de quienes no se sabe la identidad. Luksch se encuentra como la única persona con rostro en el mundo, y de ahí surge la trama tensionante en un mundo donde se vive sólo el ‘tiempo real’ y las personas han perdido su facciones. La película como es obvio se hizo a partir de material ya grabado, y por esto mismo, de su trabajo de archivo, recopilación de imágenes y seguimiento, de rastrear la huella de sí mismo, mapear la ciudad y los sitios que se visitan, se podría hacer un completo análisis de tipo sociológico, de tipos de conducta, de relaciones e interacción de las personas en las ciudades contemporáneas, historias personales, etc. El otro punto donde acierta Luksch es  utilizar las cualidades propias de las cámara de vigilancia, su baja calidad, su deformación, colores y píxeles, multiplicaciones de pantalla, los cuadros por segundo que maneja, etc., reforzando esa percepción del mundo que tenemos cuando lo vemos  filtrado por este tipo de aparatos, pero incluyendo el toque personal de los rostros de las personas cubiertos con círculos u óvalos bastante básicos y lejos de cualquier pretensión o solución de tipo efectista.
Manu Luksch aprovecha la cantidad de aparatos y sistemas generadores de millones de imágenes, para re-escribirlas, o diríamos mejor re-observarlas y encontrarles nuevas lecturas. Hace que imágenes de CCTV que se encontraban en bancos de datos o listas para ser destruidas se miren bajo una nueva óptica, desde donde crítica la propia naturaleza de este tipo de imágenes, en un trabajo que se mueve entre la ciencia ficción, el arte y el documental.
Retomando a Virilio, dice éste en su último capitulo de ‘La máquina de visión’ : ”De ahí este súbito exceso de material de retransmisión instantánea, en la ciudad, la empresa, o entre los individuos. Esa televigilancia en tiempo real que atisba lo inesperado, lo imprevisto, lo que podría producirse inopinadamente, aquí o allá, un día u otro, en los bancos, los supermercados, los campos de deporte donde el arbitraje-vídeo desde hace poco empieza a imponerse al árbitro sobre el terreno”.

La importancia radica pues en reflexionar acerca de los mecanismos y formas de narración visual de este tipo de máquinas automáticas que lo registran todo, y del poder y uso que los medios le dan, así como del papel del creador audiovisual, (llámese documentalista, investigador, video artista, etc.,) y su posición y estrategia frente a este nuevo visionado del mundo, frente a este nuevo  ‘cámara-máquina’, que posee un ‘lenguaje’ propio cada día mas aceptado, y un público cada vez mas acostumbrado a digerir gustosamente las imágenes de las CCTVs. Imágenes desde un mismo ángulo, un mismo punto de vista pixelado y borroso y sin ningún tipo de mirada ni camarógrafo detrás, pero que tienen a su favor su supuesta veracidad, el estar grabando 24 horas al día, y el estar esperando captar el momento del clímax, el momento en que  ocurra la tragedia, el temblor, el robo, la muerte en vivo.

Enlaces de interés :

http://everystepyoutake.org/

www.informationclearinghouse.info/article15736.htm

http://www.huesforalice.com

http://www.notbored.org/the-scp.html

http://deprogramming.us/sven/index.html

http://www.rdz-fundazioa.net/fundacionrdz/castellano/videovigilancia/html/menu.htm

http://www.azapp.de/littlesister/

2 comments for “El creador frente al CCTV

  1. Guillermo García
    19 marzo 2009 at 3:05

    Hola ernesto, muy buen articulo, lo encontré buscando información sobre un documental o falso documental que vi hace varios años por casualidad y que trataba sobre la instalación de cámaras de vigilancia en una ciudad pequeña y la repercusión que tenia, a parte de su control, la emisión de lás imagenes en un canal de televisión local, con una programación indicando a qué hora se emitía en directo la imágen de una cámara concreta. Se mostraban entrevistas de la gente a favor y en contra y algunos incluso aprovechaban para actuar a modo de serial, delante de las cámaras de seguridad.
    En fin muy interesante pero no me quedé con la referencia y por más que busco no lo encuentro.
    Me parecía que la ciudad era anglosajona, pero no tengo más datos.
    Si alguien lo conoce le agredecería que me informara.

    Un saludo.

  2. venice lei
    3 julio 2013 at 2:45

    Hello Dear Manager

    Have a nice day, this is Venice from Cantonk CCTV Factory.

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    Add:1~5/F, Bldg 2nd, Zhucun Youking Industrial Park, Dongpu Town, Guangzhou, China 510630

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